A la hora de emprender un nuevo negocio, además de las herramientas adecuadas, de las que habitualmente te hablamos aquí, es necesario una buena planificación. Hoy te presentamos el método Lean Startup.


Desde hace ya tiempo nos anda mordisqueando el gusanito del emprendedor. Ese bicho que no nos deja en paz llenando nuestra cabeza de ideas para poder conquistar el planeta. Un día nos levantamos con la idea adecuada, esa que cambiará el planeta, mas ¡zas! nos encontramos con ciertas de estas interrogantes: ¿como comenzamos a darle forma a nuestra idea de negocio? ¿Va a tener éxito? ¿Tengo competencia?, y si es de esta manera, ¿Va a funcionar mi idea igual que la de la competencia? ¿Puedo poner exactamente el mismo coste que mi competencia o bien debo vender más económico? ¿Y si vendo más asequible, lograré los bastantes clientes del servicio para compensar los menores ingresos?Para contestar a estas y otras preguntas que nos puedan ir brotando, vamos a ir escribiendo una serie de artículos relacionados con este tema.

Diseña-prueba-escucha-Aprende-cambia, ¿La clave?

Ser un emprendedor, es peligroso, si bien la verdad hay que decirla, se aprende mucho de una idea errada. Siempre y en todo momento debemos tomar en consideración disminuir al mínimo las pérdidas, y especialmente si estas son económicas . Por tal razón, Eric Ries, en su libro “El procedimiento Lean Startup: De qué forma crear empresas de éxito usando la innovación continua”, nos da la clave: Producto mínimo viable.
¿Qué es un Producto mínimo viable?
Un producto viable mínimo es la versión mínima de un nuevo producto que nos dejará recoger, con el menor esmero y pérdidas posible, la mayor cantidad de conocimiento sobre nuestros potenciales clientes del servicio. Esta versión mínima puede tener pocas funcionalidades o bien funcionalidades incompletas. O sea, quitamos todo cuanto no sea esencial.¿Qué beneficios conseguimos con esta estrategia?

metodo lean startup

Podemos catalogar como beneficios, los siguientes:

  • Si llegamos ya antes al mercado, conseguiremos ingresos ya antes. Al meditar en este punto me llega un refrán que siempre y en todo momento  afirmaba mi abuela: “El primero que llega al río, toma agua limpia”.
  • Eludimos invertir en funcionalidad que no es valorada por nuestros clientes del servicio.
  • Reducimos el peligro y gasto superfluo (de momento) en tanto que limitamos el costo de desarrollar un producto que no tiene aceptación en el mercado.
  • Creamos un producto mejor: con menos posibilidades, mas más próximo a lo que nuestros clientes del servicio demandan.

Conseguir información sobre quiénes son nuestros clientes del servicio, que desean, de qué forma lo quieren, cuando lo quieren, y sobre todo, a qué costo.
Algo que debemos tener en consideración al meditar en un Producto mínimo viable (PMV), es que este no es una chapuza. Meditar que es una cosa que hay que hacerlo con prisas, sin planificación, salga lo que salga, nos olvidamos de un punto: LA V DE “VIABLE”. En resumen, calidad y velocidad.Debemos de ver la utilización del “lean startup” como una aplicación del procedimiento científico a nuestra idea de negocio, sea esta la creación de una compañía, o bien de una línea de negocios: plantear hipótesis, es decir efectuar una serie de pruebas al menor costo posible, que nos dejen contrastar, probar o bien descartar estas ideas.Una vez tenemos en psique la(s) hipótesis, pasamos al siguiente punto:

Recoger información.

Como hemos visto, una de las primordiales razones para usar el PMV, es para conseguir información. Ya tenemos la idea, ya tenemos las hipótesis, mas, ¿conocemos a nuestros clientes del servicio? ¿sabemos identificarlos? Si la contestación es un “no”, o bien un “creo que sé”, puesto que en instante para aplicar a nuestra hipótesis el “Ciclo de Edificar – Medir – Aprender”. La idea mutilar en piezas las funcionalidad de nuestro producto a fin de que de esta manera podamos testar alguna de nuestras hipótesis iniciales. Cada paso en el avance de nuestro producto nos dejará medir, sacar conclusiones, conseguir conocimiento válido y de calidad, para regresar edificar. Es un ciclo inacabable. De esta manera, vamos a recibir creencias, protestas, sugerencias de nuestros clientes del servicio, las que usaremos para prosperar nuestro producto, o bien mejor todavía crear nuevas funcionalidades, o bien un producto nuevo.Con esto en psique, ya antes de lamentarte con las críticas a tu producto, mejor da saltos de alegría, en tanto que sabes que tu producto está ocasionando estruendos, y que puedes aprender cosas muy valiosas de este “feedback”.